Los centros de estética están expuestos a numerosos riesgos laborales. Con el fin de apoyar a las empresas del sector, la ayuda de CARSAT para peluquerías ofrece soluciones específicas. Gracias a la subvención y a la prevención de riesgos ergonómicos, los peluqueros pueden ahora mejorar sus condiciones de trabajo.

¿Por qué pueden beneficiarse las peluquerías de las ayudas de la CARSAT?

Las profesiones relacionadas con la peluquería se ven especialmente afectadas por los riesgos derivados de los movimientos repetitivos, las posturas prolongadas y el trabajo de pie.

Estas condiciones suelen provocar trastornos musculoesqueléticos, que pueden afectar de forma duradera a la salud de los trabajadores. Por ello, la CARSAT incluye a los salones de peluquería entre las profesiones que pueden acceder a sus subvenciones.

La lógica es sencilla: una mejor prevención permite evitar las bajas por enfermedad, reducir el absentismo y mantener la actividad en buenas condiciones.

Al apostar por la prevención, los profesionales protegen a su equipo, al tiempo que potencian su empresa. Además, las ayudas están pensadas para fomentar la inversión en mobiliario ergonómico.

Por ejemplo, los lavacabezas diseñados para reducir los factores de riesgo postural ya son subvencionables.

El modelo Head Spa Luxury ofrece un apoyo cervical óptimo y un sistema de masaje integrado.

El Push-Up Relax incorpora un reposapiernas que mejora la comodidad laboral del peluquero.

En cuanto al Push-Up Massage, combina ergonomía y bienestar del cliente.

¿Cuáles son los requisitos para obtener una ayuda de CARSAT?

Para poder beneficiarse de una subvención, su salón debe cumplir varios criterios.

En primer lugar, debe tener menos de 50 empleados. A continuación, debe estar al corriente de sus obligaciones sociales y fiscales, y no ser objeto de sanciones por incumplimiento de las normas de seguridad.

La inversión debe referirse a un equipo que figure en la lista de materiales subvencionables, publicada por la CARSAT.

Dichos equipos deben contribuir a la prevención de riesgos, en particular los trastornos musculoesqueléticos (TME). El importe puede alcanzar hasta el 50 % del coste sin IVA del material, dentro del límite máximo establecido en función del tipo de ayuda.

Asimismo, es fundamental que la compra no se realice antes de que se apruebe la solicitud. Se debe adjuntar un presupuesto a la solicitud.

Una vez aceptada la ayuda, se podrá realizar el pedido del material; posteriormente, deberá enviarse un justificante de pago para obtener el abono.

¿Cómo solicitar una ayuda de CARSAT para su peluquería?

El primer paso consiste en identificar los equipos que pueden optar a la subvención.

Una vez haya realizado su elección, acceda a la página web net-entreprises.fr para acceder al servicio específico.

Deberá rellenar un formulario en línea, adjuntar un presupuesto y, en algunos casos, una ficha de evaluación de riesgos laborales.

Tras el envío, la CARSAT estudiará su expediente. Si todo cumple los requisitos, recibirá una autorización previa. A continuación, podrá realizar el pedido.

Una vez entregados y pagados los equipos, deberá presentar una factura pagada para finalizar la tramitación.

Este procedimiento puede parecer burocrático, pero resulta accesible. En caso de duda, no dude en ponerse en contacto con su CARSAT regional.

Algunas incluso cuentan con asesores especializados en prevención para ayudarle.

Invierta en ergonomía: ¡ofrezca comodidad duradera a su equipo!
¿Desea saber si cumple los requisitos? Póngase en contacto con nosotros > ¡le responderemos en menos de 2 minutos!