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En lo que respecta a la decoración de peluquerías, no hay ninguna regla grabada en piedra. Cada establecimiento se enfrenta a realidades diferentes en cuanto a clientela, espacio, presupuesto… No obstante, es posible destacar algunas tendencias generales que pueden resultarle útiles a la hora de amueblar su peluquería.

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Amueblar una peluquería implica, tarde o temprano, plantearse la cuestión de la decoración y el estilo que se quiere dar. Existen

 Por supuesto, ¡casi tantos estilos como peluquerías! Pero para decidirse, conviene conocer las tendencias actuales. Uno de los fundadores de MySalon te lo explica.

Lo natural, la gran tendencia actual

No es ningún secreto: la tendencia es lo natural. Lo «verde» está en auge. Esto afecta a numerosos sectores económicos tan variados como la alimentación o la construcción de cocinas. Las peluquerías no son una excepción a la regla. Cada vez más, sus gerentes nos piden muebles y tonos que recuerden a la naturaleza.

Esto nos viene muy bien, ya que ofrecemos numerosos equipamientos personalizables, sobre todo en cuanto al color. Varios de nuestros sillones y lavacabezas, por ejemplo, se pueden encargar con un acabado en tono madera. Por otra parte, cuando equipamos una peluquería completa para un cliente, nuestros decoradores pueden intervenir en el color de las paredes y el suelo para darles un toque «natural».

Découvrez notre mobilier de coiffure.gTradición frente a modernidad

Se trata de dos tendencias muy generales que engloban realidades muy diversas. Algunos peluqueros nos piden que diseñemos un salón acogedor: quieren colores cálidos y vivos, y tonos tipo madera o bambú. Por el contrario, otros propietarios prefieren un local más contemporáneo: a menudo se caracteriza por colores sobrios y muy marcados, como el blanco o el negro lacado. El conjunto presenta entonces un diseño muy depurado.

Es bueno plantearse qué dirección se quiere seguir. My Salon responde a vuestras necesidades gracias a su amplio catálogo. Los mostradores de recepción son un excelente ejemplo: algunos son sencillos y acogedores (modelos Arabic o Nudo), mientras que otros tienen un aspecto mucho más moderno (modelo Smile).

Las modas pasan… y vuelven a ponerse de moda

Otra cosa que hay que saber: rara vez es buena idea descartar definitivamente una moda. Esta puede volver a aparecer perfectamente. Es el caso, por ejemplo, de las barberías. Habían desaparecido casi por completo hace unos quince años… y hoy vuelven con fuerza. En estos momentos vendemos sillones de barbería con bastante frecuencia: es una señal de que se trata de un fenómeno cíclico y de que hay que estar atentos a lo que funcionó bien en el pasado.

Priorizar el cuidado y la comodidad

Evidentemente, no es obligatorio que todo el mundo se dote de lavacabezas con masaje o equipados con un elevador de piernas eléctrico… pero, no obstante, conviene saber que estas instalaciones son cada vez más apreciadas por la clientela. En cualquier caso, ahora es imprescindible pensar no solo en la acogida, sino también en el cuidado y la comodidad de los clientes. ¡Olvídate definitivamente de todas las bañeras de lavado que «cortan» la nuca de tus clientes y opta por las bañeras con lavabo inclinable!

No hay nada prohibido en materia de decoración...

A veces existen ideas preconcebidas sobre el mundo de la peluquería. Por ejemplo, se suele pensar que los salones de peluquería de las zonas rurales, teniendo en cuenta a su clientela, deberían optar por una decoración sobria y tradicional, mientras que los de las ciudades podrían permitirse tonos más modernos. ¡Basta ya! Un salón con un diseño contemporáneo puede encontrar perfectamente su público en zonas rurales y, a la inversa, una peluquería tradicional en el centro de la ciudad también puede funcionar. No te pongas límites: solo tienes que escuchar lo que te dice tu clientela. Al fin y al cabo, siempre es ella la que tiene la razón.